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Creatividad & Emociones

Las 5 claves de Ken Robinson para desarrollar la creatividad

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Sir Ken Robinson es, sin duda, uno de los autores de cabecera de nuestra web. Y es fácil de entender: defiende a capa y espada la importancia de la creatividad para el crecimiento personal de los individuos, especialmente de los niños en edad escolar. Sus originales propuestas para integrarla en...

Las 5 claves de Ken Robinson para desarrollar la creatividad

Sir Ken Robinson es, sin duda, uno de los autores de cabecera de nuestra web. Y es fácil de entender: defiende a capa y espada la importancia de la creatividad para el crecimiento personal de los individuos, especialmente de los niños en edad escolar. Sus originales propuestas para integrarla en el mundo académico le valieron el título de ‘Sir’, otorgado por la reina Isabel II de Inglaterra.

Pero, ¿cuáles son las claves de Ken Robinson para desarrollar la creatividad?

Inspirándonos en diferentes entrevistas y artículos escritos por él, hemos elaborado una lista de 5 puntos. Un compendio de ideas y enseñanzas que serán de gran utilidad para profesores y para padres, ahora que parece que hemos abandonado la vieja losa de “la letra, con sangre entra”.

1. Encontrar tu pasión

Para empezar a desarrollar la creatividad personal, primero hay que encontrar lo que verdaderamente nos apasiona. Es lo que Ken Robinson denomina el ‘elemento’. Este descubrimiento cambiará la vida de cada uno y permitirá dirigir las energías y las ilusiones hacia ello.

En el caso de niños de temprana edad, los profesores y los padres tendrán un papel fundamental en ese descubrimiento, acompañando y ayudando al pequeño o pequeña a encontrarlo, sin imposiciones, sin influencias, sin dejarnos llevar por lo que ya conocemos de este mundo (salidas laborales, aceptación social, etc.).

En este punto, Ken Robinson recomienda a los padres que observen a sus hijos, que no miren al mundo que les rodea, sino al niño o niña primero, para ver qué le inspira, qué capta su atención, cuáles son las cosas que le entusiasman y cuáles las que le producen rechazo”.

2. Dar importancia al elemento

Una vez descubierto, llega el momento de atribuirle valor, darle importancia. De hecho, la definición de Ken Robinson sobre la creatividad es: “el proceso de tener ideas que aporten valor”. Parece lógico y obvio, pero muchas personas, incluidos niños, en ocasiones reniegan de sus pasiones por diferentes motivos, como el ‘qué dirán’ u otras inseguridades. Y esto también ocurre a nivel académico: si esa pasión o elemento no está contemplado claramente en el plan de estudios o las materias tratadas en clase, el equipo docente debería buscarle encaje.

Y en este punto, convendría hacer una aclaración: el desarrollo de la creatividad, como reconoce Ken Robinson, no tiene por qué estar ligado al arte. Cierto es que esta materia tiene mucho de imaginativo, de expresivo. Pero se puede y se debe ser creativo en otros muchos ámbitos, incluso en aquellos que parecen ceñidos a rígidas normas: matemáticas, química, idiomas, etc.

Deberíamos aplicar creatividad a otros muchos aspectos de nuestras vidas porque, en definitiva, nos permite explorar nuevas vías para solucionar problemas y retos.

3. Educar para desarrollar la creatividad

¿Se puede enseñar creatividad? Siguiendo las concepciones de Ken Robinson, sí. O al menos se puede motivar a ser creativo. Aprender y ser creativo, en realidad, son dos procesos que se han de dar contemporáneamente. Es decir, la creatividad “no es algo lineal”, según sus palabras, y no llega cuando se han asimilado los conceptos básicos sobre una materia, sino precisamente mientras se aprenden.

Son, por así decirlo, dos conceptos que se retroalimentan y van de la mano: cuanto más creativa es una persona, más ganas de aprender tendrá. Y cuanto más aprenda, más creativa será. Por ello, el escritor y educador británico considera fundamental crear apetito de descubrimiento.

Este es uno de los puntos en el que los profesores y padres tienen más importancia. De ellos dependerá en buena medida que sus alumnos o hijos tengan ese apetito de descubrimiento. Tendrán que motivarles, demostrando que la creatividad ofrece buenos resultados, que es útil e importante, como mencionábamos en el segundo apartado.

No se les debe imponer el aprendizaje, sino hacerles comprender por sí mismos que es la mejor vía para su desarrollo. Y en niños, ninguna herramienta mejor que insertar la creatividad para aprender.

ken robinson desarrollar la creatividad 2

4. Medir, analizar, ‘testear’

Para saber si se está produciendo un adecuado desarrollo de la creatividad, es importante analizar o medir sus resultados. Según Ken Robinson, “no sirve con lanzar ideas y dejar que la imaginación corra libre”, sino que conviene ‘testear’ esos progresos. Tanto de forma interior como por parte de otras personas.

En el primer caso, mediante preguntas reflexivas: “¿estoy haciendo bien las cosas?” “¿qué puedo mejorar?”. Y en el segundo caso, especialmente en niños pequeños que aún no tienen esa capacidad de autojuicio, se pueden utilizar métodos avanzados para determinar si el proceso está llevando a los resultados esperados, que hagan que dicha creatividad valga la pena.

El análisis de datos es algo muy actual, a menudo relacionado con sofisticadas herramientas digitales para medir procesos económicos, tecnológicos y demás. Pero también es plenamente válido para aspectos tan humanos como la creatividad.

5. Ser disciplinados

Otra de las ideas de Ken Robinson, que puede resultar casi una paradoja, tiene que ver con la disciplina: desarrollar la creatividad no es sinónimo de caos, “no es lo opuesto al control”. Pero tampoco conviene entender la disciplina como un marco rígido e inflexible.

En su opinión, los padres o profesores deben “conocer las dinámicas reales del trabajo creativo”. Y dentro de esas dinámicas, dar libertad a su alumno o hijo.

Y por lo que respecta al individuo creador, también necesitará de disciplina y trabajo, principalmente para poder controlar los materiales que utilizará en su ámbito. Si no tiene un control sobre esos materiales, difícilmente su creatividad será realmente útil.

Para Ken Robinson, todas las personas pueden desarrollar creatividad, todos tienen ese potencial. Y pone un ejemplo muy ilustrativo: cuando alguien dice que una persona no sabe leer, en realidad, lo que quiere decir es que no ha aprendido a hacerlo todavía, que no ha estudiado lo suficiente, que nadie le ha enseñado. Y con la creatividad sucede lo mismo: quien asegura no ser creativo, quiere decir que no ha estudiado o practicado lo suficiente.

Si se siguen estas claves, las personas sientan las bases para desarrollar la creatividad. Y con ello, encontramos muchas más posibilidades de ser resolutivos y felices, en el más amplio sentido de la palabra.

La verdad es que no podemos estar más de acuerdo con Ken Robinson. Hello! Creatividad y nuestros cursos online nacieron de la creencia de que el aprender está estrechamente ligado a la creatividad, y en eso trabajamos cada día. Y vosotros, ¿qué opináis al respecto?

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