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Rutinas creativas: Luis Portabales (Carballo Estrela)

Que levante la mano y sonría quien ha notado que estos días nuestro cuerpo, nuestra mente, la naturaleza y nuestras rutinas gritan inevitablemente ¡otoño! Sí, así es, hemos dicho adiós a septiembre y todavía muchos de nosotros estamos tratando de retomar (lentamente) rutinas e, incluso,...

Rutinas creativas: Luis Portabales (Carballo Estrela)

Que levante la mano y sonría quien ha notado que estos días nuestro cuerpo, nuestra mente, la naturaleza y nuestras rutinas gritan inevitablemente ¡otoño!

Sí, así es, hemos dicho adiós a septiembre y todavía muchos de nosotros estamos tratando de retomar (lentamente) rutinas e, incluso, tenemos el deseo unos, y otros la necesidad, de crear alguna nueva rutina que nos impulse e inspire. 

Porque este curso, ya lo sabemos, va a ser especial y muy cambiante; emocionante también, seguro, y suena bien y reconforta saber que algo de rutina y normalidad nos van a acompañar en nuestro día a día.

Esas constantes señales de otoño en estos días, y los deseos de rutina, nos han llevado directamente a la naturaleza, a adentrarnos en bosques pontevedreses, desde donde retomamos y escribimos un nuevo capítulo de nuestras Rutinas Creativas.

O, mejor dicho, lo escribe nuestro creador invitado, Luis Portabales Macías, alma, cabeza y manos de Carballo Estrela, un proyecto y una marca que enamora por su verdad y autenticidad.

¿Un ilustrador, amante de la naturaleza, descubridor y disfrutón de su belleza y sus frutos? ¿Un grito de guerra de “crear cosas bellas para la Buena Vida”? ¿Un hombre fiel a su filosofía del “poco a poco”? 

¡Sí a todo! Muchas gracias, Luis, por dejar a un lado tus herramientas y permitir que nos colemos en tu refugio y en tu rutina interior. 

Luis Portabales Macías, Carballo Estrela. Artista

“Mi faceta creativa ha estado situada casi siempre en un plano diferente al laboral. He sido camarero, profesor, comercial de telefonía, chico para todo en la tienda C/E, y he vendido hortalizas ecológicas y suministros para jardinería, por citar algunos ejemplos. Y durante todo ese tiempo he dibujado, pintado o trabajado la madera para mí, como necesidad personal, dedicándome a ello al robar momentos al tiempo que mis distintas obligaciones ocupaban. Por eso, la rutina creativa no forma parte de mi caja de herramientas, al menos no como un elemento constante a partir del cual construir una metodología con la que alcanzar unos objetivos. Hasta ahora he hecho lo que he querido, tal y como me ha apetecido, pero solo cuando he tenido ocasión para ello.

“Mi rutina se inicia siempre con una búsqueda, la de esa idea dibujada durante la exploración constante de la vida soñada, de las cosas como deberían ser.”

Resulta curioso que me invitéis a hablar acerca de mis rutinas creativas en este momento, justo cuando planteo un cambio de tornas e inicio un transición importante en mi vida al decidir no robar más momentos al tiempo y dedicarme en exclusiva al desarrollo de las ideas que dan forma a ese proyecto personal al que desde hace ya unos años llamo Carballo-Estrela.

He pasado un tiempo buscando un lugar acorde a mis propósitos y he dado con un espacio situado a las afueras de Pontevedra, rodeado de bosques de robles, pinos y castaños, pero sin dejar de estar cerca del mar y que no cuenta con acceso directo en coche ni energía eléctrica. Me he pasado el verano preparando el terreno del que dispone para desarrollar un proyecto de huerto y jardinería como acto de resistencia, y en septiembre inicio el acondicionamiento del taller donde poder descubrir de qué manera el método y la rutina se pueden salir de la norma y lo habitual para seguir haciendo lo que quiero, tal y como me apetece, pero ahora con plena dedicación.

Toca organizarse, sin duda, ya no es posible que lo caótico se presente como válido con la excusa de formar parte de una ocupación subterránea, y aunque supongo que ciertas rutinas marcarán la agenda estoy seguro de que las ganas de divertirme y emocionarme con lo que hago y el deseo por materializar en piezas esas ideas en las que consigues reflejarte descubriéndote en cada una de ellas como parte de una corriente donde la vida, el arte y la naturaleza fluyen en una misma dirección, harán de esta nueva etapa una aventura donde no queda otra que definir dichas rutinas en base a aquello que realmente las inspiran:

  • La idea de naturaleza como refugio está presente en el germen del proyecto desde el inicio, desde aquel día cuando me sorprendí a mí mismo recogiendo una caja de fruta del súper de mi barrio, desmontándola y cortando las piezas para volver a unirlas dándole forma de casa para pájaros, trepando a continuación a un árbol para colgarla junto a mis hijos y deseando poder verla algún día habitada.
  • La necesidad de la belleza frente al temor a generar basura. Vivimos en un mundo que ya no necesita más tote bags ni más sillas de diseño, pero que demanda urgentemente toda la belleza y toda la verdad que se le pueda ofrecer para combatir toda la fealdad y todas las miserias de las que somos víctimas a diario. Se trata de generar belleza como actitud, como arma arrojadiza. Me preocupo por desarrollar piezas en las que creo, que considero útiles y hermosas, en las que hay verdad, pues surgen de una particular obligación por trascender a partir de objetos cotidianos a un plano de mayor consciencia vital, y en las que más allá de su apartado icónico se presenten como altamente funcionales y portadoras de aquello que define a las cosas de la buena vida sencilla. 
  • Portar el fuego y transmitirlo entre tus semejantes para alejar el influjo de quienes por desgracia se presentan por legiones en tu vida para traer poco más que sombras y mezquindad. Por qué no la buena música, el buen vino, los amigos. Los errores y la risa, la inexactitud, la clase y la desfachatez, tierra bajo las uñas, la horticultura, la ecología, bucear en el mar, coger olas. Por qué no amar y ser amado y vivir en compañía de al menos un perro. Un viaje desde lo individual hacia lo colectivo con el testigo en mano de aquello que hace que se pueda seguir creyendo en las personas, para poder seguir haciendo tote bags y sillas de diseño bonitas para una vida llena de sentido en un planeta hermoso.

Entonces supongo mi rutina se inicia siempre con una búsqueda, la de esa idea dibujada durante la exploración constante de la vida soñada, de las cosas como deberían ser, del anhelo de dar forma a algo tan productivo como provocativo, tan capaz de resultar práctico como de generar o evocar sensaciones. Y esa búsqueda parte siempre desde la sospecha, la incertidumbre, nunca desde la certeza, y se va desarrollando sin apenas una fase de diseño previa, como quien cocina un plato sin receta y va añadiendo ingredientes y probando constantemente hasta encontrar el punto. Prueba, error y corrección hasta decidir si he encontrado lo que buscaba, si se cumplen las premisas de verdad, belleza y funcionalidad.

Aunque pueda estar inspirado en mil cosas que haya visto, si no siento que es mío no me vale, no hay verdad.

Si es hermoso a pesar de que pueda estar ejecutado con incorrecciones técnicas, me vale, hay belleza; si lo siento como mío y es bonito pero no tiene un valor útil, no sirve, es basura.

“Me inspira la gente creativa, aunque no lo traduzcan en nada palpable, no hace falta, solamente con que sean ingeniosas y divertidas ya es suficiente. Reír es de lo más importante que podemos hacer.”

Me gusta poner la radio y escuchar música cuando trabajo, me gusta beber café antes de empezar y cerveza cuando termino. Entre el café y la cerveza me gusta hacer un alto y comer fruta. Manzanas y mandarinas entre las favoritas.

Me gustan el orden y la limpieza, tiendo a la simetría a la hora de organizar el espacio de trabajo. 

Tengo ropa de trabajo pero no me gusta, prefiero ensuciar y destrozar la ropa con la que me visto habitualmente; soy más yo. Se me da mejor la mañana para trabajar en piezas que ya conozco y la tarde para jugar con ideas nuevas.

He intentado en el pasado marcar unos plazos de producción por pieza, asignar un tiempo de ejecución a cada una, pero soy incapaz; por mucho que haya podido repetir algún diseño o algún modelo, cada pieza es única y requiere de su propio tiempo y atención.

Incluyo el azar, el salirse del plan y de la idea preestablecida si me lleva a un lugar donde no había pensado antes durante las horas de taller; permito la incorrección técnica y la ligereza procesal si aporta carácter y personalidad. Cocino muy despacio, la mayoría de lo que hago es el resultado de semillas que llevan largo tiempo germinando y que brotan en el momento justo, cuando tengo que sacarlas fuera. No tiene que ver con procrastinar, es más complejo, como esperar al momento correcto para soltar la frase adecuada.

Me inspira la gente creativa, aunque no lo traduzcan en nada palpable, no hace falta, solamente con que sean ingeniosas y divertidas ya es suficiente. Reír es de lo más importante que podemos hacer. Prefiero a la gente humilde, nunca que se infravaloren: que sepan lo que valen, pero humildes. Creo en las personas buenas, las he tenido a mi lado en la vida, convivo con ellas y puedo ver su legado en mis hijos, quienes hacen que yo intente ser digno de ellos y estar a su altura. Por eso intento sacar lo mejor y dar una versión mejorada de mí conforme pasan los años, y el proyecto en el que trabajo es mi medio para conseguirlo.

Carballo Estrela centra, pues, sus rutinas creativas en dar forma a productos para ser usados una y otra vez mientras mejoran su aspecto y tu talante.”

¡Muchas gracias de nuevo, Luis, por habernos contado tu rutina!

Esperamos que, como nosotras, durante esta nueva Rutina creativa respiréis vida, belleza y naturaleza inmensas.

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2 respuestas a “Rutinas creativas: Luis Portabales (Carballo Estrela)

  1. Qué gran descubrimiento! Me siento súper identificada con cada frase. He trabajado siempre en cosas que sólo me aportaban dinero, ahora mismo me estoy poniendo en serio con mi pasión, el dibujo. Mil gracias por encontrar rutinas tan inspiradoras y personas maravillosas.

  2. Muchas gracias a Hellocreatividad y a Luís por el post. Qué motivador! Ojalá hubiera más gente como vosotros para cambiar este mundo y hacerlo mejor.