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Creatividad & Diseño

Cuadernos de nuestro viaje a Argentina y Brasil

Bea y Paul, de bpaul, nos enseñan sus cuadernos de viaje a Brasil y Argentina para contarnos cómo los hacen ellos, y la manera en que nuestra mente nos traslada de vuelta al momento que dibujamos en ellos.

Cuadernos de nuestro viaje a Argentina y Brasil

Somos Bea y Paul, fundadores de bpaul, una empresa de ilustración y diseño gráfico (y profesores del curso Cuadernos de viaje de Hello! Creatividad), y en esta ocasión creo que resulta útil incluir en nuestra presentación que somos arquitectos; aunque hace ya unos años que abandonamos la escuadra y el cartabón, la vocación siempre queda.

¿Y por qué os contamos esto? Porque el cuaderno de viaje ha acompañado tradicionalmente a los arquitectos en sus periplos. Suele ser una libreta pequeña, normalmente sin anillas para poder dibujar a doble página y con papel agradable al tacto.

cuaderno de viaje con acuarela

La clásica, por antonomasia, es la Moleskine. En ella anotamos las cosas que van llamando nuestra atención, el detalle de una moldura, una cita célebre o un pensamiento.

A la vuelta del viaje se conserva la libreta y, de vez en cuando, se consulta o se revisa con gozo recordando los buenos momentos vividos en aquel entonces. 

empezar un cuaderno de viaje

Para enseñaros un ejemplo personal queremos repasar aquí nuestro viaje por Argentina y Brasil a través de los cuadernos que hicimos:

Realizamos este viaje por Sudámerica en 2015. Nuestra ruta comenzó en Buenos Aires, donde nos hospedamos en el barrio de Retiro. Recorrimos diferentes zonas de la ciudad: la Casa Rosada, Caminito, Recoleta, tomamos Asado en Cabrera y compramos en el mercado de las pulgas una alfombra típica argentina. 

aprende a dibujar tu cuaderno de viaje

Casi perdemos nuestro vuelo a la Patagonia porque creíamos que era al día siguiente y, cuando nos dimos cuenta, quedaba una hora para el despegue, pero milagrosamente pudimos cogerlo. 

En la Patagonia estuvimos en alojados en el Calafate. Desde allí hicimos varias rutas a los glaciares en barco y una espectacular travesía a pie por el Perito Moreno. Esta parte del viaje fue la que más nos impactó, por sus paisajes y la forma de vida de sus habitantes. 

De allí volamos a Salvador de Bahía, en Brasil, una zona de la selva Atlántica que se llama Itacaré, lo que supuso un gran contraste.

Durante una semana estuvimos inmersos en la selva alejados de toda civilización, fue una experiencia maravillosa. La Selva Atlántica perteneció en su día al Amazonas y atravesaba 4 países; a día de hoy, solo se conserva el 4% de su extensión. 

Anotamos las cosas que van llamando nuestra atención, el detalle de una moldura, una cita célebre o un pensamiento.

paisaje de un cuaderno de viaje

Dejamos Bahía para dirigirnos a las cataratas de Iguazú. Las recorrimos por el lado brasileño y por el lado argentino. Los argentinos presumen de tener el lado bonito y los brasileños, a su vez, de tener por consiguiente las mejores vistas. 

Cerramos nuestro viaje en Río de Janeiro donde pasamos 5 días estupendos. Nos resultó una ciudad muy divertida, con un urbanismo muy curioso. Nuestro lugar preferido sin duda fue el Hotel Santa Teresa, un remanso de paz.

Latinoamérica nos tenía conquistados ya por otro viaje anterior, pero conocer estos dos países solo aumentó nuestras ganas de seguir viajando por esta parte del mundo. Estamos deseando poder volver para seguir conociéndolo.

Como veis, nuestro cuaderno de viaje está lleno de anécdotas de este viaje y es curioso cómo uno recuerda con más fuerza los lugares que dibujó y lo que allí sucedió aunque no esté representado en el cuaderno (las prisas por terminar un dibujo, lo que comimos y bebimos o los sonidos de los animales que por allí andaban).

Como truco para vuestro cuaderno de viaje, os contamos que la mirada se educa. Al principio tal vez no encuentres cosas que dibujar, pero a medida que hagamos el esfuerzo de observar con más detenimiento irá creciendo nuestro asombro hacia las cosas.

Llegará un momento en que nos falte el tiempo para dibujar todo lo que nos genera curiosidad. Esto hará que disfrutemos y exprimamos nuestros viajes mucho más; haced la prueba. 

Esperamos que os haya gustado y que os animéis este verano a hacer también vuestros Cuadernos de viaje o a apuntaros a nuestro curso para asentar las bases sobre cómo empezar a hacer el vuestro. 

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