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Diseño & Ilustración

Guía para no diseñadores: los modos de color

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¿Alguna vez te has preguntado qué son y para qué sirven los modos de color? En este post vamos a repasar un poco de teoría del color y a profundizar en los dos modos de color más utilizados: RGB y CMYK. ¿Qué es el modo de color RGB? ¿Qué es el modo de color CMYK? ¿Cuándo...

Guía para no diseñadores: los modos de color

¿Alguna vez te has preguntado qué son y para qué sirven los modos de color? En este post vamos a repasar un poco de teoría del color y a profundizar en los dos modos de color más utilizados: RGB y CMYK.

Para empezar a entender los modos de color es necesario que primero estéis al tanto de algunos conceptos básicos sobre la teoría del color.

La luz blanca del sol es la responsable de los colores que somos capaces de percibir en el entorno. Al descomponer esa luz blanca, obtenemos los diferentes colores que forman el espectro visible: rojo, naranja, amarillo, verde, cian, azul y violeta, los colores del arcoiris.

A partir de la luz blanca del sol y los diferentes colores en los que se descompone, podemos conseguir una gran variedad de tonalidades de dos maneras diferentes, que se corresponden con los modos de color que vamos a ver en este post: a partir de luz y a partir de pigmentos.

Para entender cómo funcionan los colores luz, imagina un escenario con diferentes focos de colores. Si un foco verde y un foco azul apuntan hacia el mismo punto del escenario, la mezcla de esos dos focos tendrá como resultado cian. Hemos sumado dos rayos de luz ya descompuesta en dos ondas más simples (verde y azul) para conseguir un rayo de luz diferente (cian). Así funcionan los colores de los píxeles que ves en todas las pantallas. Si sumáramos todos los colores del espectro visible, obtendríamos de nuevo luz blanca.

Los colores pigmento tienen que ver no con cómo se mezclan los diferentes rayos de luz de color, sino con cómo reciben esa luz los objetos que nos rodean, pues estos no tienen un color propio, sino que son del color de la luz que reciben. Cuando un rayo de luz blanca o natural llega a un objeto, el material del que este está hecho absorbe una parte de esa radicación y refleja otra. La parte del espectro visible que refleja resulta en el color del que lo percibimos. Si un objeto refleja solo las ondas rojas y absorbe todas las demás, lo veremos rojo. Si absorbe toda la luz que recibe, lo veremos negro. Por el contrario, si refleja toda la luz, será percibido como blanco.

La existencia de los dos modos de color RGB y CMYK se corresponde con estas dos diferentes maneras de obtener colores. El primero corresponde a los colores luz y está ligado al mundo digital; el segundo, a los pigmentos y al mundo analógico. ¡Vamos a ver en qué consiste cada uno y cuándo utilizarlos!

1. ¿Qué es el modo de color RGB?

Como ya hemos dicho, el modo de color RGB es el que se corresponde con los colores luz. Es el modo de color que utilizan todas las pantallas, desde la de tu televisión hasta la de tu móvil. Cada píxel de cada pantalla es capaz de emitir los tres colores primarios de los colores luz: rojo, verde y azul. De hecho, “RGB” son las siglas de estos tres colores en inglés: red, green, cyan. De la mezcla en diferentes proporciones de estos tres colores se obtienen todos los demás.

2. ¿Qué es el modo de color CMYK?

El modo de color CMYK se corresponde con los colores pigmento, y por lo tanto, con el mundo analógico. CMYK son unas siglas que significan Cyan, Magenta, Yellow, Black (cian, magenta, amarillo y negro en castellano), que son los tres colores primarios cuando estamos tratando con pigmentos, más el negro. Estos son los colores a través de lo que se componen imágenes analógicas, ya sean cuadros hechos con pintura o las que imprimes desde tu impresora en casa. Este modo de color también se llama cuatricromía.

3. ¿Cuándo utilizar el modo de color RGB y cuándo el modo de color CMYK?

El espectro de color, es decir, los colores y el número de colores que puede reproducir cada modo son diferentes, siendo más amplio el modo RGB que el CMYK, por lo que es importante que tengas esto en cuenta a la hora de tratar tus imágenes. El modo de color que utilices dependerá del medio final en el que se vaya a ver la imagen.

Si se se trata de una imagen que solo se va a ver en pantallas (creatividades para redes sociales, anuncios para una página web…), selecciona siempre el modo RGB.

Si tu imagen va a ser impresa, selecciona el modo de color CMYK. La pantalla de tu ordenador simulará cómo se vería tu imagen al ser impresa en cuatricromía, para que te hagas una idea más aproximada del resultado final que obtendrías.

Esto no significa que si tratas una imagen en RGB y luego la mandas a imprimir, la impresora no vaya a poder hacerlo. Significa que, de hacerlo así, será la impresora quien se haga cargo de la transformación de un modo hacia a otro, y tú no tendrás control sobre el resultado final. Para evitar sorpresas, trabaja desde el principio en CMYK si vas a imprimir tus imágenes.

Por lo tanto, si vas a utilizar cualquier programa de diseño o tratamiento de imagen como Adobe Photoshop o Adobe Illustrator recuerda que debes cambiar el modo de color según tus objetivos para controlar el resultado final.

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